Transantiago: definen primeras zonas de la nueva licitación y critican falta de medidas para revertir la evasión

Especialistas dicen que la estructura de los nuevos contratos no mermará el alto nivel de pasajes impagos, que llegó al 35% en la última medición. 

 La estructura troncal-alimentador que inspiró las bases del actual Transantiago ha sido constantemente intervenida, en los diez años que lleva funcionando el Transantiago.

Pero el cambio más profundo se produjo en los últimos contratos de 2012, que buscó restablecer recorridos más directos para evitar el alto costo que implica el pago de múltiples viajes por los trasbordos.

En el nuevo esquema contractual incluido en la licitación que se cierra a fin de año, se refuerza la idea de servicios más directos, entre la periferia y el centro, algo muy similar a los recorridos que prestaban las micros amarillas.

Según un informe, al que tuvo acceso «El Mercurio», seis de las estructuras de recorridos coinciden en vías céntricas como la Alameda, que dejará de ser una vía prácticamente exclusiva para tres operadores, como Express (ver mapas).

Raimundo Cruzat, especialista en transportes y ex coordinador de Transantiago, dice que los mapas se parecen a lo que hay hoy, «pero no hay un cambio importante aunque entren en operación 40 kilómetros de metro: sigue habiendo tres mil buses para la mitad de los servicios. Esto confirma que no hay nada muy nuevo, excepto que se achican las unidades de negocios».

Concuerda el urbanista y ex decano de Arquitectura en la Universidad de Cambridge, Marcial Echenique. «La nueva licitación me parece que es más de lo mismo. Mejora el sistema en algunos aspectos, pero vamos a seguir con lo mismo. Hay que rediseñar el sistema, permitir que los alimentadores entren a los corredores y se disminuya el trasbordo, que llega al 70%. En las micros amarillas no superaba el 7%», afirma.

Evasión

Uno de los aspectos criticados de los contenidos esenciales de las bases de licitación -primer borrador que fue sometido a una consulta pública que recibió 180 propuestas y 20 documentos- fue que no incluyó explícitamente la evasión.

En un seminario realizado esta semana en Libertad y Desarrollo por los 10 años del Transantiago, el decano de la facultad de Arquitectura de la U. del Desarrollo, Pablo Allard, dijo que las autoridades «han sido laxas en darle prioridad. En la licitación ni siquiera se le nombra. Cuando se tiene un nivel de irresponsabilidad en gente que influye en los tomadores de decisión y no se toman señales claras en la evasión, los operadores que lleguen buscarán que se les compense por otra vía, lo que hará más caro al sistema».

Al respecto, el ministro de Transportes, Andrés Gómez-Lobo, señala que la evasión «está implícitamente en los contratos. Hay un pago asociado a las validaciones y no existen mecanismos de compensación. Si hay mayor evasión y se reduce la demanda, es una disminución permanente en los ingresos de los operadores. Eso es un incentivo para controlar la evasión», afirma. Descarta que el asunto quite interés de los operadores. «Es un tema tan importante que hay que priorizarlo», sostiene.

»En la licitación de 2018 ni siquiera se nombra la evasión como elemento necesario. El Gobierno debe dar señales claras y no lo está haciendo. Hay que generar incentivos y garrotes para darle prioridad». PABLO ALLARD Decano Facultad de Arquitectura U. del Desarrollo

»La evasión está implícitamente en los contratos. Hay un pago asociado a las validaciones y no existen mecanismos de compensación. Si hay mayor evasión, es una disminución permanente en los ingresos de los operadores». ANDRÉS GÓMEZ-LOBO Ministro de Transportes.

Fuente: El Mercurio

http://www.economiaynegocios.cl/noticias/noticias.asp?id=343449

 

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